lunes, 5 de abril de 2010

Materia: Archivística

La archivología

Indiscutiblemente, la primera actividad desde el punto de vista informativo que existió en el mundo fue la archivística. Los primeros documentos que existieron, de alguna forma, describían ciertos asuntos legales con vista a su conservación, que incluían, en muchas ocasiones, textos de propiedades, legislaciones, ventas, comercio, etcétera. En Cuba, por ejemplo, a mediados del siglo XVI, España reconoció el valor de los documentos antiguos; en este sentido, Llaverías comenta que, en las Ordenanzas del Rey Don Felipe II, año 1569, se mandaba a tratar bien los libros y demás papeles y que se realizara un inventario jurado con los de la Contaduría. En 1602, en las Ordenanzas de Don Felipe III, se recomendaba el cuidado de los libros y los papeles de la Real Hacienda; este incipiente trabajo de inicios de la colonia originó los archivos.1
Los documentos más antiguos de los que se tenga noticia se descubrieron en Uruk, cerca del antiguo estuario del Éufrates, en Mesopotamia. Se trata de libros de cuentos y de inventarios redactados en escritura cuneiforme arcadiana en tabletas de arcilla ubicadas en el templo de Eanna. Estos documentos constituyen los primeros archivos del mundo y su interés era esencialmente económico. Por investigaciones realizadas, se conoce que alrededor de los años 1400 - 1200 a.n.e. algunos estados del Mediterráneo Oriental poseían archivos perfectamente organizados en las diversas cancillerías, donde se conservaba la correspondencia diplomática redactada en tabletas de arcilla. En Roma, se construye el Tabulario (archivos centrales del imperio romano) cuyas ruinas eran aún visibles en los años 78-79 a.n.e. En nuestra era, 753-755, las actas o cartas redactadas en pergamino y cerradas o selladas con sellos de cera constituían los documentos más importantes en la Edad Media Europea.2

Los primeros archivos de actas y de cartas concernían a los monasterios. Solo más tarde se crearon los archivos municipales y estatales. En 1821, se creó en París la Escuela de Cartas, primer establecimiento especializado en la formación de archiveros y bibliotecarios. Su enseñanza enfatizaba en el estudio de las fuentes históricas. En 1910, se celebró el Primer Congreso Internacional de Archiveros y Bibliotecarios en Bruselas.
En 1948, debido a los destrozos causados en los archivos durante la segunda guerra mundial, los especialistas de la materia decidieron crear el Consejo Internacional de Archivos (CIA). En 1968, la creación de la Asociación Regional de Archivos para Asia Sudoriental confirmó el interés de los países del tercer mundo por los métodos archivísticos modernos. El mismo año, el congreso de Niamey decidió crear un Centro de Formación Regional. El resultado de esta decisión es un modelo de cooperación reforzada entre los archivos, las bibliotecas y los centros de documentación.

El Consejo Internacional de Archivos engloba nueve regiones situadas en todas partes del mundo; así en el Congreso Internacional de Archivos, celebrado en Washington 1976, se habló de una auténtica revolución archivística.

En 1984, unos mil trescientos archiveros que representaban a más de un centenar de países participaron en el Décimo Congreso Internacional de Archivos, en Bonn (RFA).3 Sobre la base de un tema general: "el desafío archivístico", los participantes estudiaron las consecuencias de la revolución en los medios telemáticos y esbozaron sus nuevas responsabilidades para con el público. En la época actual, los archivos tienen como principio fundamental la correspondencia entre la organización de las colecciones de archivo y las demandas de datos e ideas sobre las peculiaridades de los individuos y entidades que generaron las colecciones.
Sin embargo, en un principio la archivología desarrolló una serie de técnicas para el trabajo archivístico que respondían a los tipos de documentos que caracterizaban las colecciones de archivo y que respondían a demandas muy específicas.
La archivología puede definirse como:
· La ciencia que se dedica al estudio del origen, formación, organización, razón jurídica, ordenamiento legal y funcionamiento de los archivos.4
· La ciencia que estudia la naturaleza de los archivos, los principios de su conservación y organización; así como los medios para su utilización.5
· La ciencia que trata de los archivos. Indistintamente, se emplea este término y el de archivística como sinónimos.6
· (...) una disciplina auxiliar o funcional de la administración y de la historia, que se refiere a la creación, historia, organización y funciones de los archivos y sus fundamentos legales y jurídicos. Creemos que la archivología es más una disciplina técnica que una ciencia, en el estricto sentido de la palabra, porque le faltan algunos elementos propios de toda ciencia.7
· La ciencia que trata de los archivos, de su conservación, administración, clasificación, ordenación, interpretación, etcétera, de las colecciones de documentos que en los archivos se conservan como fuente para su conocimiento ulterior y el servicio público.7
· La ciencia de la información aplicada a la organización, administración y funcionamiento de los archivos.
· Según Setién Quesada, es “la ciencia que estudia la actividad archivística, específicamente los problemas teóricos, históricos y metodológicos referentes a los documentos y fondos de archivo. Comprende las especialidades de: teoría y práctica de la actividad de los archivos, historia de los archivos, economía de los archivos (archivonomía), estadística de los archivos, tecnología de los archivos, etcétera".


Según estas definiciones, puede caracterizarse a la archivología por su naturaleza, finalidad y objeto de estudio, como sigue:
Por su naturaleza
Por su finalidad
Por su objeto de estudio
Ciencia
Funcionamiento de los archivos
La naturaleza de los archivos
Disciplina auxiliar
Utilización de los archivos
Creación, historia, organización y funciones de los archivos
Ciencia de la información
Estadística de los archivos
Organización, administración y funcionamiento de los archivos

Tecnología de los archivos
La actividad archivística

Historia de los archivos

Rodríguez López plantea que, desde la consideración de la archivística como una ciencia empírica para el arreglo y organización de los archivos, hasta la actualidad, se ha transcurrido por tres etapas distintas:
1. La archivística como una ciencia auxiliar de la historia, un planteamiento propio del siglo XIX donde, en forma paralela al desarrollo de las ciencias históricas, se crean las primeras escuelas de archiveros.
2. Como ciencia auxiliar de la administración, cuando se iniciaron los grandes cambios socioeconómicos de principios de siglo y la aparición de la gestión de registros (Records management).
3. Finalmente, como una parte integrante de las ciencias de la información.8
Esta última etapa no se encuentra totalmente definida y distintos autores contemporáneos argumentan que la archivística es una disciplina dirigida a la práctica y otros la definen como ciencia.
La archivística actual considera que su objetivo es triple: la gestión y estudio de los archivos; la conservación, clasificación, ordenación y descripción de los fondos documentales; así como la información a los usuarios sobre los documentos que conserva.
Fuster plantea que "la archivística es la ciencia que se ocupa de los archivos en sus aspectos teóricos y prácticos, establece principios inalterables y estudia las técnicas adecuadas de gestión de documentos, administración y tratamiento técnico de archivos, así como su función jurídica, administrativa y científica, desde un punto de vista archivístico o de ciencias y técnicas diversas, y su relación con las entidades productoras de los conjuntos orgánicos de documentos, con el fin de manejar y hacer accesible la información existente en los fondos documentales”.9
El servicio y la difusión de los documentos a la sociedad es uno de los principios importantes de los archivos, aunque ellos se realizan dentro de los límites constitucionales de cada territorio. El archivo, con esto, adquiere una misión social importantísima, que no es solo de tipo cultural, de investigación, sino de información, de auxilio, de ayuda a los ciudadanos en todos los aspectos de la vida humana.
Fuster Ruiz plantea que “por esta finalidad última, informativa, es por lo que la archivística se considera como una más de las llamadas ciencias de la información , y adopta algunas de las herramientas y técnicas de trabajo de ellas, en especial, la creación de bases de datos y la aplicación de la informática. El impacto de las nuevas tecnologías se ha hecho aún más evidente con la aparición de los nuevos soportes documentales y medios de almacenamiento, más frágiles pero que propician el control y gestión de una información más abundante”.10
Varios autores abordan la archivología como una ciencia porque cumple ciertos requisitos en este sentido. Según el Diccionario enciclopédico Larousse, una ciencia es “un conjunto coherente de conocimientos relativos a ciertas categorías de hechos, de objetos o de fenómenos”.11 Sobre la base de esta definición, esta disciplina constituye una ciencia que reúne los aspectos relacionados con el uso, historia, utilización, funcionamiento, tecnología y organización de los archivos. No surgió con la aparición de los antiguos archivos en las primeras civilizaciones, sino que se desarrolló con el transcurso del tiempo, el progreso de la institución que le dio nombre y con los documentos de carácter archivístico, que son, entre los objetos de las ciencias informativas, los más antiguos.

Referencias bibliográficas
1. Llaverías J. Historia de los archivos de Cuba. La Habana: La Universal de Ruiz. 1912. p.XIV.
2. Sol Fernández M, Mesa León M, Cabrera Yanez J. Introducción a la Archivología : selección de lecturas. La Habana: Facultad de Artes y Letras. Universidad de la Habana. 1987. p. 25-7
3. Alí Pernia H. Diccionario de Archivología: Términos relativos a la Archivología, paleografía, diplomática y transcripción de documentos, Ciencia de la Información y materias afines. Caracas: Archivo General de la Nación. 1990.
4. Salabarría Abraham B. Diccionario de Archivología. Santa Fé de Bogotá: Archivo General de la Nación. 1973.
5. Schellemberg TR. Archivos modernos. Principios y Técnicas. La Habana: Archivo Nacional: Instituto Panamericano de Geografía e Historia. 1958.
6. Tanodi A. Manual de Archivología Hispanoamericana: Teorías y Principios. Córdova: Universidad de Córdova. 1961.
7. Agencia Española de Normalización (AENOR). Norma Española UNE 50-113: Parte 1-92. Documentación e Información. Vocabulario: Parte 1: Conceptos fundamentales. Madrid: AENOR. 1991.
8. Rodríguez López MC. La delimitación de la archivística como ciencia. 2006. Disponible en: http://historia.fcs.ucr.ac.cr/articulos/2006/8archiv_perspectivas.html[Consultado: 6 de julio de 2006].
9. El concepto actual de archivística. 10 de julio de 2006. Disponible en:
http://patrimoniohistorico.unex.es/documentos/86.htm[Consultado: 7 de julio de 2006].
10. Fuster Ruiz F. Archivística, archivo, documento de archive. Necesidad de clarificar los conceptos. Anuales de Documentación.1999(2):103-20.
11. Pequeño Larousse Ilustrado. Nuevo Diccionario Enciclopédico. París: Librería Larousse.1998.p.625.

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